"El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho". Miguel de Cervantes
23-02-1985, el Tribunal Constitucional reconoce la libertad de cátedra a TODOS los docentes, sea cual fuere el nivel de enseñanza en el que actúan –no se circunscribe por tanto exclusivamente al ámbito universitario.Tribunal Constitucional, Auto número 423/2004 se afirma: "[…] este derecho fundamental -como libertad individual del docente- es una proyección de la libertad ideológica y del derecho a difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones que cada profesor asume como propias en relación con la materia objeto de su enseñanza […]" "[…] el contenido de la libertad de cátedra lo podríamos considerar como el derecho de CUALQUIER profesor, de CUALQUIER nivel educativo a que, por razón de su puesto docente, pueda desempeñar su trabajo de acuerdo con sus conocimientos y sin estar sometido a ningún mandato de AUTORIDAD PÚBLICA o privada[…]"

martes, 21 de enero de 2020

CUESTIONES BREVES DE LITERATURA : EDAD MEDIA


PREGUNTAS CORTAS NARRACIÓN EDAD MEDIA

1.      Autor de El conde Lucanor
2.      Autor de Cantar de Mio Cid
3.      Autor de Milagros de Nuestra Señora
4.      Autor de Libro de Buen Amor
5.      Primera manifestación escrita del castellano
6.      Primera manifestación literaria del castellano
7.      Movimiento literario medieval desarrollado de forma oral y anónima por parte de los juglares, que cantaban las hazañas de héroes medievales como el Cid
8.      Nombre del criado del conde Lucanor
9.      Cada una de las dos mitades en las que se dividen los versos del Mester de Juglaría al pasarlos por escrito
10.  Pausa entre las dos mitades de un verso del Mester de Juglaría
11.  Apodo por el que se reconoce a los protagonistas de los cantares de gesta, tales como el que en buena hora nació, referido al Cid.
12.  Nombre de los tres cantares en los que se divide el Cantar de Mio Cid
13.  Movimiento literario de los siglos XIII y XIV, de carácter culto, cuya estrofa característica es la cuaderna vía.
14.  Lugar potenciado por Alfonso X el Sabio en el que sabios peninsulares, árabes y judíos trabajaban juntos para traducir al castellano el saber comprendido en lengua extranjera.
15.  Obra maestra de Gonzalo de Berceo
16.  Obra maestra del infante Don Juan Manuel
17.  Obra maestra de Jorge Manrique
18.  Obra maestra del Arcipreste de Hita
19.  Obra maestra del Mester de Juglaría en España
20.  Estrofa típica del Mester de Clerecía
21.  Estrofa típica del Mester de Juglaría
22.  Nombre del rey que dictaminó que todos los documentos oficiales se redactaran en castellano


PREGUNTAS CORTAS POESÍA Y TEATRO EDAD MEDIA

1.      Autor de La Celestina
2.      Autor de las serranillas
3.      Composiciones árabes dentro de las cuales se insertan las jarchas
4.      Tipo de poesía culta, nacida en la Provenza francesa, puesta en boca de hombre que se dirige a su amada, de la que se considera un vasallo sentimental
5.      Tipo de poesía popular desarrollada en Galicia y norte de Portugal, puesta en boca de mujer, en la que se dirige a un amado o a otras mujeres o a la naturaleza para mostrar sus penas amorosas.
6.      Subgénero épico – narrativo caracterizado por versos octosílabos con rima asonante los pares, que tiene su origen en la fragmentación de los cantares de gesta.
7.      Señale tres tipos diferentes de romances
8.      Autor de Coplas a la muerte de su padre
9.      Autor de La Celestina
10.  Obra maestra de Fernando de Rojas
11.  Obra maestra de Jorge Manrique
12.  Tres partes en las que se divide las Coplas a la muerte de su padre
13.  Tópico consistente en mencionar personajes ilustres del pasado, ya muertos, para mostrar la fugacidad de la vida
14.  Cite dos autores teatrales del siglo XV
15.  Obra teatral anónima medieval más importante
16.  Nombre de los dos criados más importantes de Calisto
17.  Nombre de los dos protagonistas de La Celestina
18.  Nombre del padre de Melibea
19.  Nombre de las dos prostitutas más importantes de La Celestina
20.  Nombre que recibe el conjunto de cinco actos que Fernando de Rojas añade a La Celestina en las ediciones posteriores a la primera, incluidas en el texto entre los actos catorce y quince.
21.  Tipo de teatro concebido para ser leído y no representado, tal y como ocurre con La Celestina
22.  Poemas del siglo XV en los que se intenta dulcificar la figura de la muerte a través de la burla, conseguida a partir de la escena en la que la muerte invita a bailar a personajes de diferentes clases sociales sin que nadie pueda negarse.
23.  Poemas cultos que narran el encuentro del poeta noble con mujeres del campo en un ambiente natural, destacando el contraste entre el refinamiento de uno y la rudeza de la otra, provocando la sonrisa en el lector
24.  Pieza breve teatral cantada, de tipo religioso y medieval, que se intercalaban en la celebración religiosa importante como podía ser Navidad o el Corpus Christi.

CUESTIONES BREVES GENERAL


1.       Autor de El conde Lucanor
2.       Autor de La Celestina
3.       Autor de las serranillas
4.       Autor de Cantar de Mio Cid
5.       Autor de Milagros de Nuestra Señora
6.       Autor de Libro de Buen Amor
7.       Periodo que dura la Edad Media.
8.       Primera manifestación escrita del castellano
9.       Primera manifestación literaria del castellano
10.    Composiciones árabes dentro de las cuales se insertan las jarchas
11.    Tipo de poesía culta, nacida en la Provenza francesa, puesta en boca de hombre que se dirige a su amada, de la que se considera un vasallo sentimental
12.    Tipo de poesía popular desarrollada en Galicia y norte de Portugal, puesta en boca de mujer, en la que se dirige a un amado o a otras mujeres o a la naturaleza para mostrar sus penas amorosas.
13.    Movimiento literario medieval desarrollado de forma oral y anónima por parte de los juglares, que cantaban las hazañas de héroes medievales como el Cid
14.    Nombre del criado del conde Lucanor
15.    Cada una de las dos mitades en las que se dividen los versos del Mester de Juglaría al pasarlos por escrito
16.    Pausa entre las dos mitades de un verso del Mester de Juglaría
17.    Apodo por el que se reconoce a los protagonistas de los cantares de gesta, tales como <<el que en buena hora nació>>, referido al Cid.
18.    Nombre de los tres cantares en los que se divide el Cantar de Mio Cid
19.    Subgénero épico – narrativo caracterizado por versos octosílabos con rima asonante los pares, que tiene su origen en la fragmentación de los cantares de gesta.
20.    Movimiento literario de los siglos XIII y XIV, de carácter culto, cuya estrofa característica es la cuaderna vía.
21.    Señale tres tipos diferentes de romances
22.    Autor de las  Cantigas de Santa María
23.    Lugar potenciado por Alfonso X el Sabio en el que sabios peninsulares, árabes y judíos trabajaban juntos para traducir al castellano el saber comprendido en lengua extranjera.
24.    Autor de Coplas a la muerte de su padre
25.    Autor de La Celestina
26.    Obra maestra de Gonzalo de Berceo
27.    Obra maestra de Fernando de Rojas
28.    Obra maestra del infante Don Juan Manuel
29.    Obra maestra en literatura de Alfonso X el Sabio
30.    Obra maestra de Jorge Manrique
31.    Obra maestra del Arcipreste de Hita
32.    Obra maestra del Mester de Juglaría en España
33.    Tres partes en las que se divide las Coplas a la muerte de su padre
34.    Tópico consistente en mencionar personajes ilustres del pasado, ya muertos, para mostrar la fugacidad de la vida
35.    Cite dos autores teatrales del siglo XV
36.    Obra teatral anónima medieval más importante
37.    Nombre de los dos criados más importantes de Calisto
38.    Nombre de los dos protagonistas de La Celestina
39.    Nombre del padre de Melibea
40.    Nombre de las dos prostitutas más importantes de La Celestina
41.    Nombre que recibe el conjunto de cinco actos que Fernando de Rojas añade a La Celestina en las ediciones posteriores a la primera, incluidas en el texto entre los actos catorce y quince.
42.    Tipo de teatro concebido para ser leído y no representado, tal y como ocurre con La Celestina
43.    Estrofa típica del Mester de Clerecía
44.    Estrofa típica del Mester de Juglaría
45.    Nombre de las dos enciclopedias históricas impulsadas por Alfonso X el Sabio
46.    Poemas del siglo XV en los que se intenta dulcificar la figura de la muerte a través de la burla, conseguida a partir de la escena en la que la muerte invita a bailar a personajes de diferentes clases sociales sin que nadie pueda negarse.
47.    Poemas cultos que presentan el encuentro del poeta noble con mujeres del campo en un ambiente natural, destacando el contraste entre el refinamiento de uno y la rudeza de la otra, provocando la sonrisa en el lector
48.    Pieza breve teatral cantada, de tipo religioso y medieval, que se intercalaban en la celebración religiosa importante como podía ser Navidad o el Corpus Christi
49.    ¿Qué significa el tópico lacrimarum valle?

50.    Nombre del rey que dictaminó que todos los documentos oficiales se redactaran en castellano. 

viernes, 13 de diciembre de 2019

FICHA II TIPOLOGÍA TEXTUAL: LA NARRACIÓN II. EXPRESIÓN DE LAS PALABRAS Y PENSAMIENTO DEL PERSONAJE.



La manera de manifestar las palabras del personaje combina las del personaje y el narrador.
Aunque en la narración tradicional sucedía una clara separación, con el paso del tiempo se han ido fundiendo.
Las modalidades más frecuentes son: el estilo directo, el indirecto, el directo libre, el indirecto libre y el monólogo interior.
1. ESTILO DIRECTO.
El estilo directo es la forma más mimética de representar las palabras del personaje. Éstas aparece separadas por las del narrador. El narrador cede la palabra al personaje y su discurso es reproducido literalmente. Tanto las palabras citadas como las del narrador llevan sus propias marcas: la cursiva, las comillas y la  raya marcan las fronteras entre ambos discursos, y con frecuencia se utiliza un verbo dicendi  (decir, exclamar, preguntar) o sentendi (pensar) para introducir las palabras del personaje.
Él dijo: <<Ven ahora mismo aguí>>
HAMLET: ser o no ser. Ésa es la cuestión.
-Se lo diré pronto- Aseguró Marcos.
2. ESTILO INDIRECTO.
En el estilo indirecto, las palabras del personaje aparecen integradas en las del narrador. Esto implica la presencia de un solo hablante que es el narrador.
Desaparecen la cursiva (o las comillas) y el verbo cambia de tiempo. Y se marca, también, con  la presencia de un verbo dicendi más la conjunción que.
Pepe me dijo que si quería podría volver a verle, pero que no me aseguraba que tuviese un hueco para mí en su apretada agenda de trabajador incansable.
3. ESTILO INDIRECTO LIBRE.
 El estilo indirecto libre es la forma de citación más compleja que combina formas del directo y del indirecto. En él se da la superposición de voces: la del narrador y la del personaje. El lector percibe que se trata de dos personas diferentes, pero apenas sí tiene señales que lo indiquen.
Esta forma de citación carece de marcas introductorias. Es ambigua. Es esto lo que la convierte en medio privilegiado para la expresión de los pensamientos internos y procesos mentales del personaje. Algunos autores indican que quizá entre los rasgos que lo caracterizan sea el registro o forma de expresarse (sociolecto) el más sobresaliente para captar la confluencia de voces.
Vio señoras con niños, muchachas regando las flores, oyó risas. Los aviadores vivían casi tan bien como los gringos de la internacional mué cara/o!. Daba envidia verlo todo tan limpio y ordenado. Se tumbó en la hierba, ¡aué fresauita estaba!, ¿por qué él no podía vivir así?, vamos a ver. No había derecho, no señor.
4. MONÓLOGO INTERIOR
El monólogo interior es la expresión del pensamiento más íntimo, más próximo al inconsciente. Reproduce el pensamiento tal y como va naciendo.
En cuanto a su forma, se realiza en oraciones directas reducidas a un mínimo sintáctico.
Intenta producir la sensación de que los pensamientos son lo más próximo al inconsciente.
Casi todos los   autores consideran que el monólogo interior solo puede darse en primera persona o en segunda persona (lo que nosotros nos decimos a nosotros mismos nos lo decimos en alguna de estas personas)
No pensar, no pensar... mirar a la pared... no tienes que pensar porque no puedes arreglar nada pensando. No. Estás aquí quieto. Tranquilo. Tú eres bueno, tú no has hecho nada...pero imbécil, no pienses, no pensar...
ACTIVIDADES PARA HACER EN EL ARCHIVADOR.
1.      Haga un cuadro en el que indique las marcas que tiene cada estilo narrativo para diferenciarlo de los demás.

2.      Pase de estilo directo a estilo indirecto.
a.       – Siéntese bien, Alfonso- dijo el profesor Antonio.
b.      Me esforzaré mucho para ser alguien en la vida, pensó decidida Helena.
c.       Cervantes afirmó: quien lee mucho y viaja mucho ve mucho y sabe mucho.

3.      Señale si las siguientes narraciones aparecen en estilo indirecto o directo. No olvide justificar.
a.       Mi padre me preguntó cuántos caramelos me había comido y yo le contesté que ninguno.
b.      Entonces ella me respondió muy enfadada:
–¡No me iré de aquí!
Y un poco más tarde añadió:
–¿Por qué no me dejas en paz?
c.       Cuando se apagó la luz, Alicia tuvo tanto miedo que gritó pidiendo auxilio.
d.      JULIETA: ¿Cómo has llegado hasta este sitio, y cuál es tu propósito? Los muros de esta puerta son altos y no se pueden escalar; aquí podrías encontrar la muerte, siendo quien eres, si alguno de mis familiares te encontrara.
e.       Antonio Machado dijo: << Todo lo que se ignora, se desprecia>>.

4.      Del ejercicio tres, modifique las narraciones que estén en estilo directo a indirecto; las que estén en indirecto, a directo.

MICRORRELATOS


Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. Es verdad que no salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número es infinito) están abiertas día y noche a los hombres y también a los animales. Que entre el que quiera. No hallará pompas mujeriles aquí ni el bizarro aparato de los palacios, pero sí la quietud y la soledad. Asimismo hallará una casa como no hay otra en la faz  de la tierra. (Mienten los que declaran que en Egipto hay una parecida.) Hasta mis detractores admiten que no hay un solo mueble en la casa. Otra especie ridícula es que yo, Asterión, soy un prisionero. ¿Repetiré que no hay una puerta cerrada, añadiré que no hay una cerradura? Por lo demás, algún atardecer he pisado la calle; si antes de la noche volví, lo hice por el temor que me infundieron las caras de la plebe, caras descoloridas y aplanadas, como la mano abierta. Ya se había puesto el sol, pero el desvalido llanto de un niño y las toscas plegarias de la grey dijeron que me habían reconocido. La gente oraba, huía, se prosternaba; unos se encaramaban al estilóbato del templo de las Hachas, otros juntaban piedras. Alguno se ocultó bajo el mar. No en vano fue una reina mi madre; no puedo confundirme con el vulgo, aunque mi modestia lo quiera.
    El hecho es que soy único. No me interesa lo que un hombre pueda trasmitir a otros hombres; como el filósofo, pienso que nada es comunicable por el arte de la escritura. Loas enojosas y triviales minucias no tienen cabida en mi espíritu, que está capacitado para lo grande; jamás he retenido la diferencia entre una letra y otra. Cierta impaciencia generosa no ha consentido que yo aprendiera a leer. A veces lo deploro, porque las noches y los días son largos. 
    Claro que no me faltan distracciones. Semejante al carnero que va a embestir, corro por las galerías de piedra hasta rodar al suelo, mareado. Me agazapo a la sombra de un aljibe o a la vuelta de un corredor y juego a que me buscan. Hay azoteas desde las que me dejo caer, hasta ensangrentarme. A cualquier hora puedo jugar a estar dormido, con los ojos cerrados y la respiración poderosa. (A veces me duermo realmente, a veces ha cambiado el color del día cuando he abierto los ojos.) Pero de tantos juegos el que prefiero es el de otro Asterión. Finjo que viene a visitarme y que yo le muestro la casa. Con grandes reverencias le digo: Ahora volvemos a la encrucijada anterior o Ahora desembocamos en otro patio o Bien decía yo que te gustaría la canaleta o Ahora verás una cisterna que se llenó de arena o Ya verás cómo el sótano se bifurca. A veces me equivoco y nos reímos buenamente los dos.
    No sólo he imaginado eso juegos, también he meditado sobre la casa. Todas las partes de la casa están muchas veces, cualquier lugar es otro lugar. No hay un aljibe, un patio, un abrevadero, un pesebre; son catorce [son infinitos] los pesebres, abrevaderos, patios, aljibes, la casa es del tamaño del mundo; mejor dicho, es el mundo. Sin embargo, a fuerza de fatigar patios con un aljibe y polvorientas galerías de piedra gris, he alcanzado la calle y he visto el templo de las Hachas y el mar. Eso no lo entendí hasta que una visión de la noche me reveló que también son catorce [son infinitos] los mares y los templos. Todo está muchas veces, catorce veces, pero dos cosas hay en el mundo que parecen estar una sola vez: arriba, el intrincado sol; abajo, Asterión. Quizá yo he creado las estrellas y el sol y la enorme casa, pero ya no me acuerdo. 
    Cada nueve años entran en la casa nueve hombres para que yo los libere de todo mal. Oigo sus pasos o su voz en el fondo de las galerías de piedra y corro alegremente a buscarlos. La ceremonia dura pocos minutos. Uno tras otro caen sin que yo me ensangriente las manos. Donde cayeron, quedan, y los cadáveres ayudan a distinguir una galería de las otras. Ignoro quiénes son, pero sé que uno de ellos profetizó, en la hora de su muerte, que alguna vez llegaría mi redentor, Desde entonces no me duele la soledad, porque sé que vive mi redentor y al fin se levantará sobre el polvo. Si mi oído alcanzara los rumores del mundo, yo percibiría sus pasos. Ojalá me lleve a un lugar con menos galerías y menos puertas. ¿Cómo será mi redentor?, me pregunto. ¿Será un toro o un hombre? ¿Será tal vez un toro con cara de hombre? ¿O será como yo?
   
    El sol de la mañana reverberó en la espada de bronce. Ya no quedaba ni un vestigio de sangre.
    -¿Lo creerás, Ariadna? -dijo Teseo-. El minotauro apenas se defendió.



EL ESPEJO CHINO
Un campesino chino se fue a la ciudad para vender la cosecha de arroz y su mujer le pidió que no se olvidase de traerle un peine.
Después de vender su arroz en la ciudad, el campesino se reunió con unos compañeros, y bebieron y lo celebraron largamente. Después, un poco confuso, en el momento de regresar, se acordó de que su mujer le había pedido algo, pero ¿qué era? No lo podía recordar. Entonces compró en una tienda para mujeres lo primero que le llamó la atención: un espejo. Y regresó al pueblo.
Entregó el regalo a su mujer y se marchó a trabajar sus campos. La mujer se miró en el espejo y comenzó a llorar desconsoladamente. La madre le preguntó la razón de aquellas lágrimas.
La mujer le dio el espejo y le dijo:
-Mi marido ha traído a otra mujer, joven y hermosa.
La madre cogió el espejo, lo miró y le dijo a su hija:
-No tienes de qué preocuparte, es una vieja.
Anónimo

MÚSICA
Las dos hijas del Gran Compositor -seis y siete años- estaban acostumbradas al silencio. En la casa no debía oírse ni un ruido, porque papá trabajaba. Andaban de puntillas, en zapatillas, y sólo a ráfagas, el silencio se rompía con las notas del piano de papá.
Y otra vez silencio.
Un día, la puerta del estudio quedó mal cerrada, y la más pequeña de las niñas se acercó sigilosamente a la rendija; pudo ver cómo papá, a ratos, se inclinaba sobre un papel, y anotaba lago.
La niña más pequeña corrió entonces en busca de su hermana mayor. Y gritó, gritó por primera vez en tanto silencio:
-¡La música de papá, no te la creas...! ¡Se la inventa!
Ana María Matute


Misión de rescate
©Patricia Pérez

C
aminaba con paso firme, espada en alto, pegado a la fría montaña. Avanzaba, acompañado del repicar de su ajada armadura. ¡Seguro que la horrible bestia la había llevado a la oscura caverna! Se levantó viento.  Oyó un grito. El dragón se acercaba con Layla en sus pezuñas. Sintió cómo los fieros ojos lo miraban despectivos. No le importó. Venía a salvarla. Volvió a oírla gritar.
El dragón dejó a la princesa en lo alto de una roca en mitad del abismo. Contempló al hombre. Éste se colocó el yelmo, se protegió con el escudo, apretó los dientes y esperó el ataque del maldito animal.
El cielo oscureció. El dragón extendía las alas. Se preparaba para...
—¡A cenar!
Los niños quedaron paralizados. Uno, con gesto feroz, extendía los bracitos; otro empuñaba una rama; la pequeña, con florida corona, estaba sentada sobre una roca.
El juego había terminado.

En Historias del Dragón, Kelonia Editorial.

Receta de huevo de dragón
@Jesús Ayuso



E
l rey de los platos, por su exquisitez y la escasez del ingrediente principal. El huevo ha de recolectarse en su punto exacto de sazón, con el esqueleto ya formado, pero con las escamas sin adquirir su coriácea textura, que resulta poco apetitosa.
Recolectar huevos de dragón es un asunto delicado y no exento de peligro. Recomendamos vivamente emplear a un fauno, ya que su ausencia de olor corporal evita que la madre dragón lo descubra.
El mejor modo de cocinarlo es escalfado, combinando la untuosidad de la yema y el punto crujiente del esqueleto aún cartilaginoso. Suele ser servido acompañado de caldo de picadillo de fauno, cocido en un brandy añejo que dé sabor a esa carne delicada pero insípida e inodora.
Se le atribuyen numerosas propiedades: aumento de poderes mágicos y arranques súbitos de inspiración lírica e intelectual. Por suerte, los ogros somos inmunes a tal ponzoña.

En Historias del Dragón, Kelonia Editorial.


La Bruja Infeliz
@Laura Blanco

É
rase una vez un Malvado Príncipe que atrapó a una Bruja Encantada y la besó, convirtiéndola en una Dulce Princesita a la que todo el reino amaba y respetaba. La pobre se sentía muy desgraciada hasta que por fin, un día, la Madrastra Azul descubrió el secreto y decidió rescatarla. Apareció montada en su Dragón Blanco y le cortó la cabeza a su hijastro, deshaciendo el hechizo y llevándosela de aquel horrible lugar. Así las dos pudieron escapar juntas, comieron corceles y fueron villanas para siempre.

En Historias del Dragón, Kelonia Editorial.

MÚSICA
Las dos hijas del Gran Compositor -seis y siete años- estaban acostumbradas al silencio. En la casa no debía oírse ni un ruido, porque papá trabajaba. Andaban de puntillas, en zapatillas, y sólo a ráfagas, el silencio se rompía con las notas del piano de papá.
Y otra vez silencio.
Un día, la puerta del estudio quedó mal cerrada, y la más pequeña de las niñas se acercó sigilosamente a la rendija; pudo ver cómo papá, a ratos, se inclinaba sobre un papel, y anotaba lago.
La niña más pequeña corrió entonces en busca de su hermana mayor. Y gritó, gritó por primera vez en tanto silencio:
-¡La música de papá, no te la creas...! ¡Se la inventa!
Ana María Matute
Cada vez que hay luna llena yo cierro las ventanas de casa, porque el padre de Mendoza es el hombre lobo y no quiero que se meta en mi cuarto. En verdad no debería asustarme porque el papá de Salazar es Batman y a esas horas debería estar vigilando las calles, pero mejor cierro la ventana porque Merino dice que su padre es Jocker, y Jocker se la tiene jurada al papá de Salazar.

Todos los papás de mis amigos son superhéroes o villanos famosos, menos mi padre, que insiste en que él sólo vende seguros y que no me crea esas tonterías. Aunque no son tonterías porque el otro día Gómez me dijo que su papá era Tarzán y me enseñó su cuchillo, todo manchado de sangre de leopardo.

A mí me gustaría que mi padre fuese alguien, pero no hay ningún héroe que use corbata y chaqueta a cuadritos. Si yo fuera hijo de Conan, Skywalker o Spiderman, entonces nadie volvería a pegarme en el recreo. Por eso me puse a pensar quién podría ser mi padre.

Un día se quedó leyendo el periódico y lo vi todo flaco y largo en el sofá, con sus bigotes de mosquetero y sus manos pálidas, blancas como el mármol de la mesa. Entonces corrí a la cocina y saqué el hacha de cortar la carne. Por la ventana entraban la luz de la luna y los aullidos del papá de Mendoza, pero mi padre ya grita más fuerte y parece un pirata de verdad. Que se cuiden Merino, Salazar y Gómez, porque ahora soy el hijo del Capitán Garfio.

Fernando Iwasaki

HABLABA Y HABLABA...
Max Aub (París –España, 1903-1972)
Hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba. Y venga hablar. Yo soy una mujer de mi casa. Pero aquella criada gorda no hacía más que hablar, y hablar, y hablar. Estuviera yo donde estuviera, venía y empezaba a hablar. Hablaba de todo y de cualquier cosa, lo mismo le daba. ¿Despedirla por eso? Hubiera tenido que pagarle sus tres meses. Además hubiese sido muy capaz de echarme mal de ojo. Hasta en el baño: que si esto, que si aquello, que si lo de más allá. Le metí la toalla en la boca para que se callara. No murió de eso, sino de no hablar: se le reventaron las palabras por dentro.


martes, 8 de enero de 2019

ACTIVIDADES DE SINTAXIS

MARTES 8 DE ENERO.


Haced el b, c y d del ejercicio dos.
También el a, b y c del ejercicio tres.

Los ejercicios están AQUÍ.